Ministerios Elohim

La Autoridad Espiritual

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LA AUTORIDAD ESPIRITUAL

(Autoridad delegada)

 

“Sométase toda persona a las autoridades superiores;  porque no hay autoridad sino de parte de Dios,  y las que hay,  por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad,  a lo establecido por Dios resiste;  y los que resisten,  acarrean condenación para sí mismos.” Rom. 13:1-2. 

 

El Dios Todopoderoso, ¨ELOHIM¨ Creador de todo lo que existe, él es la autoridad, todo lo tiene bajo la autoridad de su Palabra, él dice y se hace absolutamente todo lo que quiera hacer.

 

Dios da la vida y la quita cuando el quiere. El es la autoridad de todas las creaciones.

 

TEMA:

Cuando hablamos de la autoridad, estamos hablando de Dios, por que el pone las  autoridades.

 

En todos lados donde hay autoridad, se debe  de pensar en Dios:

  1. En el hogar.
  2. En la familia.
  3. En los colegios.
  4. En las empresas.
  5. En los trabajos.
  6. En los países.
  7. En los estados.
  8. En las iglesias.
  9. En los matrimonios.

 

La autoridad es delegada por Dios, para que exista orden en la vida, para detener la maldad, el desorden, y la rebeldía. La autoridad está puesta para que todo se haga en estructura, por eso, todos aquellos que han recibido una autoridad delegada y la ejercen mal, serán doblemente juzgados por Dios.

 

El trono de Dios se fundamenta en la autoridad, los hechos de Dios proceden de su trono, todas las cosas fueron creadas y son creadas por la autoridad de Dios, y todas las leyes físicas del universo se mantienen por esa misma autoridad. Dios sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, esto significa que sustenta todas las cosas con la palabra del poder de su autoridad porque la autoridad de Dios, representa a Dios mismo, mientras que su poder representa sus hechos.

 

El pecado contra el poder de Dios, es menos grave que el pecado contra la autoridad, Porque el pecado contra la autoridad de Dios, es contra Dios mismo. Por eso hay un pecado de muerte, por el cual no se debe de orar (Blasfemar contra el Espíritu Santo, es blasfemar contra la autoridad de Dios).

 

Solo Dios es autoridad en todas las cosas. Porque todas las autoridades de la tierra son instituidas por El. Cuando Dios delega una autoridad, no hay nada que la sobre pase. Por eso el principio de la sabiduría es el temor de Jehová. Esto lo entendió el rey David cuando dijo: Dios me libre poner mis manos sobre el ungido de Jehová. Por consiguiente es imperativo (mandamiento ético que obliga absolutamente) que los que deseamos servir a Dios conozcamos su autoridad.

 

Todos los que han ignorado esto o los que lo han menospreciado, olvidado o no les ha importado, han perdido el temor de Dios, y por esa razón existen muchas rebeldías, divisiones, e insujetos y solitarios. Este tipo de gente no  sabe lo que es estructura, orden, obediencia, sujeción y sumisión.

 

El origen de Satanás se formó cuando él sobrepasó, más bien quiso sobrepasar la autoridad de Dios, la rebelión fue la causa del origen del querubín Luzbel. Ofender la autoridad de Dios es una rebelión mucho mas grave que la de ofender su santidad, puesto que el pecado se comete en la esfera de la conducta, se perdona con mas facilidad que el pecar contra Dios, o hacia Dios directamente.

 

Si ustedes quieren servir a Dios, no deben de desobedecer  a las autoridades, porque al hacerlo es un principio de Satanás. ¿Cómo pueden muchos predicar a Cristo, siguiendo el principio de Satanás? Es una gran vileza de parte de los que así lo hacen, el suponer que en tales condiciones están haciendo la obra del Señor.

 

Una de las cosas mas importante que debe saber un verdadero servidor de Cristo es, el temor de Dios, el respeto a Dios. Porque todo reino, autoridad y gloria, pertenece a Dios. Mateo 6:13.

 

Toda obra y servicio a Dios debe hacerse en  obediencia según el orden de la creación de Dios. El hizo a Adán antes que a Eva. Dios le dio autoridad a Adán, y a Eva la puso bajo la autoridad de Adán, este orden de prioridades es la base de la autoridad.

 

La caída del hombre se debió a la desobediencia a la autoridad de Dios, la caída de la mujer se debió a la desobediencia a la autoridad que Dios delegó sobre ella.

 

Rebelarse contra la autoridad que representa a Dios, es lo mismo que rebelarse contra Dios. Por eso el Señor dijo: “el  que me ve a mí, ve al Padre, el que me recibe a mí recibe al Padre”. Y el Padre dijo: este es mi Hijo amado en el cual tengo complacencia, a El oíd. Eva tenía una doble autoridad a la cual obedecer y nuestra actual posición no es diferente a esa. Toda acción que es diferente en la obediencia es una caída y todo acto de desobediencia es rebeldía.

 

Todos los cristianos debemos obedecer a la autoridad y debemos de saber que los que han caído, cayeron por no obedecer a la autoridad de Dios. Hebreos, dice: que el Señor por lo que padeció, aprendió obediencia.

 

Todo obrero del Señor, todo siervo de Dios, lo primero que debemos aprender es obediencia a la autoridad de Dios y a las autoridades delegadas. Por eso toda autoridad delegada por Dios, que gobierne mal o no sepa gobernar será juzgado por Dios.

 

La obediencia a la autoridad es la primera lección que debe aprender un siervo del Señor, es necesario que sepamos quien está sobre nosotros como autoridad.

 

El que no reconoce autoridad, no puede ser autoridad, ni debe ser autoridad, porque el cuerpo se enferma cuando la cabeza está enferma, y se convierte en un desorden.

 

Todos los que tenemos el privilegio de saber estas cosas, y de tener el temor de Dios, para no cometer los mismos errores que cometieron los que se han rebelado contra la autoridad (estructura de gobierno de Dios). Nadab y Abiu, hijos de Aarón, fueron quemados en fuego de Dios, por ofrecer a Dios fuego extraño sin obediencia a la autoridad y sin estructura. Levítico 10:1-2.

 

La obra de Dios, es la coordinación de la autoridad. Al hablar contra la autoridad representativa se incurre en la ira divina. Esto es lo que le pasó a los hermanos de Moisés: Aarón y Maria. Ellos no estaban de acuerdo a que Moisés se casara con una mujer Etiope (era africana, descendiente de Cam). La autoridad que Moisés representaba era la de Dios, y nadie puede quitar la autoridad que Dios ha delegado (o dado). Pecar contra la autoridad delegada es pecar contra Dios.

 

La murmuración de María contra la autoridad de Moisés, le acarreó lepra. Y Dios se molestó contra ellos. “María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado;  porque él había tomado mujer cusita. Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová?  ¿No ha hablado también por nosotros?  Y lo oyó Jehová. Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos;  y se fue.  Y la nube se apartó del tabernáculo,  y he aquí que María estaba leprosa como la nieve;  y miró Aarón a María,  y he aquí que estaba leprosa”. Num.12: 1-2; 9-10.

 

Nuestra doctrina apostólica, es una doctrina de gracia y de libertad. Estamos en contra de establecer normas, moldes, leyes  y  reglamentos, que esclavicen al hombre y lo convierta en religioso e idólatra, y los que se sientan esclavizados es porque les cuesta obedecer lo que Dios ha establecido, la autoridad ministerial, la estructura y el orden.

 

Ellos han confundido la libertad con el libertinaje,  quieren estar o ser sueltos, sin disciplina, quieren hacer lo que les place y no están de acuerdo a reconocer autoridad sobre ellos y  mucho menos una paternidad que les cubra, les proteja, les defienda y les guíe, hacia lo que deben de hacer delante de Dios.

 

Todos los que tienen el deseo de servir a Dios, esta es una prioridad que deben establecer en sus vidas.  Todos los rebeldes y desobedientes donde quiera que vayan, necesitan una cobertura, pero para que quieren una cobertura si no van a estar sujetos a ella y si no la van a obedecer. Pero ellos sí quieren ser autoridad, y se les olvida que lo que se siembra se cosecha, y tal vez ignoren que para ser autoridad en el orden de Dios, se debe reconocer autoridad; no se olviden que nosotros creemos en un gobierno teo-cratico, Dios gobierna en la Iglesia a través de la autoridad que él delega.

 

Cualquiera puede decir que Dios le delegó, pero ser ejemplo de disciplina, ser ejemplo de orden, ser ejemplo de estar en estructura, es otra cosa, eso requiere  ver el fruto del árbol plantado por el Espíritu Santo.

 

Si ustedes quieren llegar lejos deben de estar bajo autoridad y en el orden de la autoridad de Dios.

 

Si quieren  llegar a ser poco y  hacer poco, entonces sigan los principios de Satanás: Desobediencia, soberbia y rebeldía.

 

Pero que el Señor tenga misericordia de nosotros y nos proteja de ese mal que está induciendo a muchos a la apostasía.

            

El Señor les bendiga.

 

 

SINCERAMENTE:

 

 

DR. Y APOSTOL: GUILLERMO A. OLGUIN SAUCEDO.

LOS CINCO MINISTERIOS.

 

 

 

 


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